El nearshoring ha acelerado la llegada de nuevas inversiones productivas a México. Sin embargo, este crecimiento ha puesto bajo presión a la infraestructura logística en México, revelando una brecha entre el ritmo de expansión de las operaciones y la capacidad real de los nodos logísticos del país.
Para las empresas importadoras y exportadoras, este desajuste no es un tema macroeconómico, sino un riesgo operativo directo que puede impactar costos, tiempos de entrega y cumplimiento contractual.
Nearshoring y presión sobre la infraestructura logística.
El aumento de operaciones derivado del nearshoring se refleja en un mayor uso de puertos, carreteras, cruces fronterizos y centros de distribución. Cuando la infraestructura no crece al mismo ritmo que la demanda, los sistemas comienzan a saturarse, afectando la fluidez de la cadena de suministro.
Este escenario es especialmente relevante en corredores industriales y fronterizos, donde la concentración de operaciones incrementa la probabilidad de retrasos y cuellos de botella.
Cuellos de botella y saturación en nodos estratégicos.
La saturación de infraestructura logística genera impactos inmediatos:
- Tiempos de espera prolongados en cruces fronterizos
- Congestión en puertos y terminales
- Limitaciones en capacidad de transporte terrestre
Estos cuellos de botella no solo retrasan operaciones, sino que incrementan la exposición a costos extraordinarios, como almacenajes no planeados o penalizaciones contractuales.
Impacto directo en costos y cumplimiento operativo.
Cuando la infraestructura se vuelve un factor limitante, los costos logísticos tienden a incrementarse. Las empresas enfrentan mayores gastos por demoras, reprogramaciones y ajustes operativos, además del riesgo de incumplir con compromisos comerciales.
En sectores con cadenas de suministro ajustadas, estos retrasos pueden traducirse en paros productivos o pérdida de competitividad frente a otros mercados.
Riesgos para empresas que crecen sin planeación logística.
Expandir operaciones en México sin evaluar la capacidad de la infraestructura logística implica asumir riesgos innecesarios. La falta de análisis previo puede derivar en:
- Dependencia de rutas saturadas
- Escasa flexibilidad ante picos de demanda
- Vulnerabilidad ante contingencias operativas
Qué deben evaluar hoy las empresas.
Para operar de forma sostenible en un entorno de nearshoring, las empresas deben:
- Analizar la capacidad real de los nodos logísticos que utilizan
- Diversificar rutas y alternativas de transporte
- Integrar la planeación logística desde la etapa de expansión
La infraestructura logística no debe verse como un dato fijo, sino como una variable estratégica.
Una planeación logística integral permite anticipar cuellos de botella y reducir el impacto operativo del crecimiento acelerado.
Enlaces sugeridos.
• Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
• Secretaría de Economía – Nearshoring e inversión.
• Reuters – Logistics & Supply Chain.


